viernes, 31 de agosto de 2012

Pais de pandereta....y telenovelas.








Paso lo que se esperaba. Sin grandes sorpresas el tribunal encargado de calificar la eleccion presidencial la dio por buena y valida a pesar de la inmensa cantidad de pruebas en contra. Es un asco, un lodazal.

Hoy un dia despues, las noticias principales de la televisión fueron el desove de una tortuga golfina en Sinaloa y un tiroteo en la lejana New Jersey. Y el anuncio desde luego, del final inminente de la telenovela de moda.

Nada mas. Ah, y la medalla conseguida muy meritoriamente por un atleta mexicano en los juegos de Londres.

Nada se dice del dolor ni de la inconformidad de millones de ciudadanos. Esas noticas simplemente, no existen, nunca han ocurrido.

Todo es una telenovela a punto de empezar en diciembre. Eso si, seguimos festejando el oro olímpico en futbol, después de los magros resultados de una delegación mediocre. Gris.

Al menos yo sigo con la consternación, y la rabia.

Espero que salir en bicicleta al menos hoy, me de algo de consuelo. Me da tristeza mi país. Lo que nos espera, lo que van a preguntar nuestros hijos al ver el desastre de Patria que reciben.




sábado, 4 de agosto de 2012

La bicicleta






Todo empezó con la curiosidad. Y con el hartazgo del trafico y el ruido de las bocinas de los coches en unas calles tan pequeñas y congestionadas como las de mi Oaxaca. A esto agreguese que cualquier hijo de vecino con o sin fundamento "protesta" cerrando calles con los motivos mas variopintos: falta de agua, servicios, inundaciones, y la inconformidad mas absurda que a usted, estimado lector, se le pueda ocurrir. Son maneras realmente primitivas, a mi ver, de llamar la atención (para mal).
¿Menciono un motivo mas? ¡El económico! Yo no se si ustedes lo sepan, pero desde hace algunos años los combustibles en Mexico suben puntualmente de precio cada mes, lo que según el gobierno es para "igualar" el costo que la gasolina tiene en USA. Lo anterior es una verdadera barrabasada pues en nada se comparan los sueldos de aquel lado de la frontera que de este.
No sin pena, admito que no recuerdo cuando fue la ultima vez que me había subido a una bicicleta. Fácilmente tiene mas de 10 años. Fue hasta que la cuenta de mi edad (que cada vez se aleja mas y mas de la adolescencia) me hizo admitir que estoy en una edad en que gravemente es frecuente escuchar de que "fulano se infarto, y tenia 40". Nuestro gremio no es para nada la excepción sino uno de los mas afectados por el sedentarismo, el stress y la sobrecarga de trabajo en uno o varios centros hospitalarios. Sin contar con el sobrepeso y el tabaquismo que afectan a no pocos compañeros médicos, y anestesiólogos desde luego.
Vivo en una ciudad pequeña, pero que se vuelve inmensa de atravesar en horas de trafico cargado, o bien, cuando alguno de los arriba mencionados tiene a bien bloquear uno o varios puntos de la vialidad. Entonces todos nos "engorilamos" lo mismo contra el gobierno que contra el teléfono, el compañero de junto o con el calor veraniego que no baja de los 32 grados centígrados a la sombra.
Finalmente me hice de mi bicicleta que si bien no era tan barata como yo lo recordaba me agrado mucho desde su diseño, su color, su aire tan "vintage" y su comodidad. Subirme en ella inevitablemente me traslado a mi infancia en que no buscaba el "ejercicio cardiovascular" sino el juego y las carreras con los amigos, las caídas y los codos raspados. Ahora lo hago por diversión sin duda, pero también para trasladarme al trabajo y a donde necesito hacerlo si la lluvia no me lo impide (3,5 km de casa al trabajo, nada despreciables) y no miento cuando digo que he descubierto una manera nueva de quedarme a solas conmigo en el camino, mientras pedaleo he descubierto que mi ciudad es mas bella rodando en bicicleta, pasando por donde los automóviles no llegan, sintiendo el fresco del viento en la cara. Y llegando de buenas al trabajo o a la casa, acaso por las endorfinas a tope.
Sin embargo no todo ha sido fácil. El ciclista urbano enfrenta un clima hostil en las calles donde un automovilista se enfrenta con otro y este con un chofer de autobus y luego a su vez con un motociclista imprudente. La cadena es larga, y el ciclista, el eslabón mas frágil que pisa el pavimento. Es el bicho raro al que algunos ven como "plaga" que crece quizá poco, pero si de manera sostenida.
Baste un ejemplo de ello, en la Ciudad de Mexico.
Voy a hacer una invitación a todos los automovilistas consientes de este Distrito Federal ante lo que yo llamo la nueva plaga que está a punto de causar daños severos en el Distrito Federal, los señores estos no sólo los que circulan en bicicletas propias sino esta plaga que se creen europeos, se creen franceses y no señores ustedes no son franceses, son mexicanos, con todo lo que ello implica, no están ustedes en Paris, en Champs-Élysées. ¡No señores! están en esta selva de concreto, por eso yo los conmino a ustedes cuando vean una nube de esta nueva placa de estas langostas, lánceles el vehículo ustedes de inmediato, no les den oportunidad a nada, aplástenlos para ver si así entienden”: analista Ángel Verdugo, comentario público en Grupo Imagen. (Radio) Agosto de 2011.

Vale decir que este comentario le costo el empleo al locutor en cuestión. Sin embargo no es una minucia, es el pensamiento discriminatorio y agresivo de muchos, en muchas ciudades.
Hablando de mi ciudad, el hecho de ser pequeña permite que las distancias sean cortas y puedan salvarse sin mayor problema en bicicleta, sin embargo la planeación anárquica de las calles, los sentidos del transito, el numero creciente de automóviles (particularmente no me explico que hacen tantos y tantos taxis dando vueltas por la ciudad) hacen que mas de uno nos hemos sumado a los ciclistas que no éramos, y que poco a poco, recuperamos una manera sencilla, amable y ecológica de tomar la ciudad que nos pertenece en su historia y su belleza.
He aprendido en este poco tiempo que salir en bicicleta lejos de ser una moda es un abierto acto de rebeldía frente al consumismo, que nos da muchas cosas, pero también nos las quita. Es mas cómodo e hipócrita sentarse frente al televisor a ver en full HD a los atletas en la olimpiada que salir a caminar 15 minutos. Es mas banal y presuntuoso andar estrenando un auto de 6 u 8 cilindros que viajar al menos, en transporte colectivo. La bicicleta nos devuelve los latidos al pecho, la experiencia de sentir la respiración acompasada, el sudor que se enfría y refresca al paso del viento. Cuando es en grupo es una grata convivencia en quienes creemos, a nuestra manera si así quiere verse, que otro planeta, que otro mundo es posible. A poco, ya los ciclistas en mi ciudad se organizan en paseos nocturnos periodicos por el centro historico de la ciudad, aun cuando son vistos como rara avis, cuando no hay quien se acostumbre aun a vernos llegar e irnos en bicicleta del trabajo, cuando para la autoridad somos un cero a la izquierda en sus proyectos de desarrollo.
Se que no estoy en Europa, donde el ciclista es respetado pues las vialidades y las leyes que las regulan alientan el uso de la bicicleta. En Oaxaca tiene cuando mucho un mes que se instalaron ¡3! sitios donde aparcar y asegurar la bicicleta. No hay hasta ahora una sola ciclovia. No es solo el anhelo del ejercicio ni la vacuna contra las enfermedades cronico-degenerativas como la diabetes y los males cardiovasculares sino una contribución pequeña -pero no por ello insignificante- hacia el uso de energía mas limpia. Como la propia.
Por lo pronto no veo la hora de pasear con mi esposa y mi hija en bicicleta. Me hace ilusión, y mucha, la idea de dejarle un mundo mas limpio. Son ellas quienes tienen el mérito de impulsarme al uso de la bicicleta.
En mi timeline de twitter (@agonistapuro) pueden consultarse diversos apuntes, vídeos, fotografías y hasta libros para uso de quienes estén interesados en el ciclismo urbano.

jueves, 5 de julio de 2012

Consternados, rabiosos





Así estamos
consternados
rabiosos
claro que con el tiempo la plomiza
consternación
se nos irá pasando
la rabia quedará
se hará mas limpia

Mario Benedetti



Aunque ya hayan pasado las elecciones del domingo, nadie estuvo celebrando en publico, ninguna plaza estuvo llena, nunca hubo ambiente de festejo. Nuestro dinosaurio regresa por sus fueros, sin haberse ido nunca del todo, sin dejar de esperar como temíamos, el regreso de la dictadura perfecta. Obscena y descaradamente "electa".

Imposible, para mi, y para los millones que no votamos por Enrique Peña esperar algo bueno de el. Sin duda viene la división, el encono, las viejas practicas clientelares de comprar conciencias, de corromper todo, de vaciar las arcas de los recursos públicos. Sin mas limite que el exceso infinito.

Admito que la idea de este blog no es polemizar en torno a un resultado político anticipable, y por ello justa y seriamente cuestionado. Pero no puedo sustraerme a la realidad del país en que vivo. Seguramente si no hubiera ido a una universidad publica, si no hubiera estado en un lugar donde la única iluminación posible para atender un parto eran las llamas de un fogón de leña, probablemente justificaría la realidad que nos aplasta y el resultado de las elecciones, que por decir lo menos, me asquea.

No es vana la imagen de arriba. Tenemos un candidato de plástico, un producto chatarra como las telenovelas, como el fast food, como los príncipes azules y los machos mexicanos. Después de décadas de ser el partido del Estado ahora si, nos juran ser la inmaculada y bendita madre del redentor. Pues no.

Gracias al genial caricaturista Jose Hernandez (@monerohernandez) que recupero oportuna y necesariamente unos versos de Joan Manuel Serrat, que comparto completos a continuación

Lecciones de urbanidad


Cultive buenas maneras
para sus malos ejemplos
si no quiere que sus pares
le señalen con el dedo.

Cubra sus bajos instintos
con una piel de cordero.
El hábito no hace al monje,
pero da el pego.

Muéstrese en público cordial,
atento, considerado,
cortés, cumplido, educado,
solícito y servicial.

Y cuando la cague, haga el favor
de engalanar la boñiga.
Que, admirado, el mundo diga:
"¡Que lindo caga el señor!"

Hágame caso y tome ya
lecciones de urbanidad.

Tenga a mano una sonrisa
cuando atice el varapalo.
Reparta malas noticias
envueltas para regalo.

Dígale al mundo con flores
que va a arrasar el planeta.
Firme sentencias de muerte,
pero con buena letra.

Ponga por testigo a Dios
y mienta convincentemente.
Haga formar a la gente,
pero sin alzar la voz.

Que a simple vista no se ve
el charol de sus entrañas.
Las apariencias engañan
en beneficio de usted.

Cultive buenas maneras
donde esconder sus pecados.
Vista su mona de seda
y compruebe el resultado.

Que usted será lo que sea
- escoria de los mortales -
un perfecto desalmado,
pero con buenos modales.

Insulte con educación,
robe delicadamente,
asesine limpiamente
y time con distinción.

Calumnie pero sin faltar,
traicione con elegancia,
perfume su repugnancia
con exquisita urbanidad.


Lo triste es que a quienes compartimos la idea de un país con una democracia vuelta justicia, caridad y solidaridad con el prójimo nos duele ver hacia donde vamos. Entiéndase bien, no es estar a favor de un candidato que quieren ver derrotado a base de calumnias y billetazos sucios. Es por nosotros, los que somos millones. Al menos la vanguardia mas favorecida de una sociedad con 60 millones de pobres.

Es una vergüenza no poder darles mas esperanza a los millones de mexicanos que viven -por mil y una razones- fuera del país. Los que se fueron, los que se planteaban muy seriamente el regreso a casa. Como esta comunidad que vive en Inglaterra.

Comparto el video, y la rabia. Que de a poco se ira haciendo mas limpia. Mas necesaria, mas limpia.


Dar click aquí para ver el video