lunes, 4 de junio de 2012

Poema para un amigo






Hoy es cumpleaños de un amigo que no me conoce, no solo a mi, sino a miles que en todo el mundo lo apoyan y piden por su liberación y la de 4 de sus compatriotas.

Es cubano y se llama Gerardo, cumple 47 años, y se encuentra injustamente preso desde hace años en "la tierra de las libertades" (aunque yo prefiero usar las palabras exactas de Silvio Rodriguez: un imperio asesino de niños).

Se que es muy difícil que pueda leerme, pero desde donde me encuentro dedico para el (y para Ramon, que cumple 49 el próximo sábado) unas lineas que espero aligeren su duro encierro. No es poca cosa que este mismo poema fuera uno de los preferidos de Mandela.


Invictus

Out of the night that covers me,
Black as the Pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.

In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.

Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds, and shall find, me unafraid.

It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll.
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.

La traducción mas cercana al castellano es la siguiente:

Desde la noche que sobre mí se cierne,
negra como su insondable abismo,
agradezco a los dioses si existen
por mi alma invicta.

Caído en las garras de la circunstancia
nadie me vio llorar ni pestañear.
Bajo los golpes del destino
mi cabeza ensangrentada sigue erguida.

Más allá de este lugar de lágrimas e ira
yacen los horrores de la sombra,
pero la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.

No importa cuán estrecho sea el camino,
cuán cargada de castigo la sentencia.
Soy el amo de mi destino;
soy el capitán de mi alma.


Si se desea conocer mas sobre las historias de Gerardo, Ramon, Rene, Antonio y Fernando puede darse clic aqui.

viernes, 1 de junio de 2012

Cuando todo empieza







Junio suele ser el mes en que los cursos terminan, y al menos para un buen numero de estudiantes de quinto año son los días de la antesala al internado de pregrado.

Quienes pasamos esa etapa podemos recordarla con una sensación de poder, omnipotencia pero en mi caso por una fuerte cosquilla de angustia. ¿Ilusión por ser medico? Esa permanece intacta todos los días. Al paso del tiempo el juicio aprende a templarse y lo superfluo sedimenta. El corazón no deja de sentir pero "agarra callo" para no lastimarse cuando la adversidad aparece...

Para algunos el año como interno es solamente un tramite en pos del diploma, sin sentimiento alguno, para otros -ojalá que para la mayoría- son los fogueos iniciales de una forma muy particular de entender la vida, las relaciones humanas, el dolor, la muerte y todas las aristas imaginables que entre ellas despunten.

Por ahora solamente los veo... a poco mas de 10 años de haber estado en su lugar, no puedo evitar tararear mentalmente "en la alegría de ustedes...distinguí mis promesas, y todo me parece que empieza".

Cuanto sentido le encuentro ahora a esas palabras.

Desde algún lugar del quirófano, mi respeto y admiración.

jueves, 3 de mayo de 2012

El remedio mas simple, tiene algo de cierto





Todos hemos presenciado la nausea y el vomito postoperatorios. "Es bueno que vomite la anestesia" cree firmemente mucha de la gente. Pero todos coincidimos en que es una experiencia (para quienes ya hemos estado del otro lado del tubo endotraqueal) desagradable y dolorosa al hacer presión en el abdomen recién operado. Una verdadera monserga.

No es raro ver que a quien se le acerca una torunda alcoholada experimenta cierta sensación de mejoría. De niño muchas veces me toco ver señoras que no subían al autobus en viajes largos si no era con una pequeña botella de alcohol a mano. Para las nauseas de los mas pequeños en las curvas del camino.

No les faltaba razón. No se ustedes, pero nunca supe si eso tenia fundamento. Ahora según cochrane, resulta que si.

Aquí el articulo en cuestión.